Un'altra città è possibile. Il futuro delle città come progetto collettivo
El mes de mayo de 1998 los Gobiernos de la Unión Europea designaron a Génova “Capital Europea de Cultura” del 2004. Un importante reconocimiento para la ciudad que con orgullo está re-descubriendo su propia historia e identidad. Hoy en la ciudad se está llevando a cabo un cambio radical, no tan sólo en el tejido económico e industrial, sino también en su sociedad y cultura. Se está reemplazando la industria pesada con actividades de producción punteadas a la alta tecnología; el puerto, cuya predominancia en el Mediterráneo es indiscutible, ha tenido en los últimos tiempos un éxito extraordinario; el turismo, a nivel de congresos, ferias y de cultura también, está desarrollándose en cuanto recurso significativo para la ciudad.
En el corazón de la ciudad el mes de mayo de 1998 los Gobiernos de la Unión Europea designaron a Génova “Capital Europea de Cultura” del 2004. Un importante reconocimiento para la ciudad que con orgullo está re-descubriendo su propia historia e identidad. Hoy en la ciudad se está llevando a cabo un cambio radical, no tan sólo en el tejido económico e industrial, sino también en su sociedad y cultura. Se está reemplazando la industria pesada con actividades de producción punteadas a la alta tecnología; el puerto, cuya predominancia en el Mediterráneo es indiscutible, ha tenido en los últimos tiempos un éxito extraordinario; el turismo, a nivel de congresos, ferias y de cultura también, está desarrollándose en cuanto recurso significativo para la ciudad. De hecho Génova es una realidad con numerosas vocaciones, capaz de hacer convivir historia y elementos cotidianos, patrimonio monumental y formas tradicionales de expresión artística, experimentación científica y solidaridad, turismo y multietnicidad. Génova es puerta abierta hacía el Mediterráneo que va desvelando de a poco su riqueza cultural, a descubrirse en las callejuelas del casco histórico, uno de los más grandes de Europa, dentro las paredes de gran espesor de sus palacios e iglesias antiguas. Nos cuenta su valor del tiempo pasado a través de sus villas estupendas y las prestigiosas colecciones de sus museos, con su historia de ciudad marinera, cruce de pueblos y mercancías; con el enredo de “carruggi” y viejos "creuze" (atajos), donde el olor a viejo se mezcla a perfumes de especias y a los más prosaicos que salen de los típicos talleres artesanales. Génova queda en el corazón por sus escorzos que muestran el azul del mar y paisajes muy atractivos; por sus detalles preciosos, robados por una rápida hojeada hacía arriba, para descubrir frisos, bajorrelieves, frescos o simples trozos de cielo entre techos de pizarra.
Génova posee todo ello y mucho más para ofrecérselo a Ud.