Un'altra città è possibile. Il futuro delle città come progetto collettivo
Viernes 19 de noviembre
La Asociación Internacional de Ciudades Educadoras se inició como movimiento en 1990 con motivo del I Congreso Internacional de Ciudades Educadoras.
En 1994 se formaliza como Asociación en el marco III Congreso celebrado en Bolonia.
No es por azar que hoy cerca de 300 ciudades formen parte de ella. Detrás de los proyectos hay siempre personas que creen en ellos y que trabajan para hacerlos posibles.
La educación es siempre un continuum que tiene en cuenta el pasado, se desarrolla en el presente, con la mirada puesta en el futuro. En esta lógica, es justo recordar y agradecer a las ciudades y personas que emprendieron este camino y nos han acompañado: en Barcelona, a los concejales Marta Mata, Enric Truno, Joaquim de Nadal. En Göteborg a las concejalas Marianne Fagberg y Agneta Granberg. En Bologna a los concejales Rosana Faccini y Paolo Ferratini. En Chicago a la concejala Lois Weissberg, y Joan Small. En Jerusalem, a Nissim Salomon y Mori Glaser. En Lisboa, al vereador Antonio Abreu y Maria Lurdes Rabaça. En Tampere, a Lasse Eskonen, Ritva Salisma y Ulla Liljeström. En Génova, al concejal Luca Borzani, y su magnifico equipo.
Nuestro agradecimiento a las distintas ciudades y personas que también han formado parte del Comité Ejecutivo: Dakar con Doune Samb, Ginebra con Philippe Aegerter, México con Clara Jusidman.
Este momento me parece especialmente importante dado que ciudades de diversas tallas, latitudes geográficas y tendencias políticas nos encontramos juntas celebrando este Décimo Aniversario en el marco de este Congreso que nos permite conocer, intercambiar, colaborar, proyectar y Ilevar a cabo iniciativas comunes.
La Celebración de este Aniversario significa también el reconocimiento a vosotros y vosotras, representantes de las ciudades asociadas, y al trabajo realizado a lo largo de estos años.
Sin todo ello, una Asociación como la nuestra carecería de sentido.
Nuevos retos se nos presentan. Nuevas políticas y nuevas actividades serán necesarias para darles respuesta. EI compromiso y la implicación de nuevas ciudades será imprescindible para continuar avanzando en este proyecto conjunto y haciendo realidad que otras ciudades sean posibles.